Trabajamos para dejar una huella positiva en el entorno comprometidos con la conservación del medio ambiente

Compromiso con el medio ambiente

Francisco Ballester S.L. mantiene un firme compromiso con la reducción de su huella de carbono, la protección del medio ambiente y la contribución a un modelo agrícola responsable y sostenible. Nuestra actividad se centra en la producción eficiente de cultivos como el repollo, la sandía, la patata, chufa y cebolla, aplicando criterios responsables en todas las fases del proceso productivo. Además, nuestra producción se desarrolla en entornos de KM0, aprovechando la proximidad de nuestros campos para reducir desplazamientos y emisiones, reforzando así nuestro compromiso con una agricultura sostenible y de proximidad.

 

Eficiencia energética

Trabajamos activamente para optimizar el consumo energético en nuestras instalaciones y fomentar el uso de energías renovables. Hemos incorporado un sistema de autoconsumo fotovoltaico mediante la instalación de placas solares, que actualmente cubren entre un 8 % y un 15 % de nuestra demanda energética. Este paso refuerza nuestro compromiso con una agricultura más limpia y respetuosa con el entorno.

 

Agricultura sostenible y regenerativa

Para garantizar la fertilidad y salud del suelo, aplicamos prácticas de agricultura regenerativa orientadas a preservar su estructura, reducir la erosión, incrementar la materia orgánica y prevenir su degradación.
Realizamos una planificación cuidadosa de los cultivos —alternando entre repollo, sandía, patata, chufa y, en ocasiones, cebolla— para mantener el equilibrio biológico del suelo, mejorar su capacidad productiva y obtener cosechas de alta calidad.

 

Uso responsable del agua

Dado que la mayoría de nuestros cultivos son de regadío, la gestión eficiente del agua es una prioridad. Aprovechamos los recursos hídricos procedentes de las acequias tradicionales de nuestras huertas, promoviendo un uso racional y responsable de los mismos.
Implementamos sistemas de riego localizado por goteo, que permiten optimizar el consumo de agua y garantizar su distribución uniforme, favoreciendo el desarrollo saludable de cultivos exigentes como la sandía y la patata.

 

Adaptación al cambio climático

Conscientes de que la agricultura es uno de los sectores más expuestos a los efectos del cambio climático —como la variabilidad en las precipitaciones o el riesgo de desertificación—, en Francisco Ballester S.L. realizamos una evaluación continua de nuevas zonas de cultivo y trabajamos en la selección de variedades adaptadas a las condiciones climáticas actuales.
Esta estrategia nos permite mantener la productividad y calidad de nuestros cultivos, garantizando al mismo tiempo la resiliencia y sostenibilidad de nuestra actividad agrícola.